martes, 24 de junio de 2008

PREVENCION Y TRATAMIENTO

El tratamiento de la diabetes mellitus se basa en tres pilares: dieta, ejercicio físico y medicación. Tiene como objetivo mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de la normalidad para minimizar el riesgo de complicaciones asociadas a la enfermedad.

DIETA

Una dieta apropiada es esencial. La dieta o planeación de las comidas para diabéticos insulino-dependientes requiere coherencia para así permitir que la comida y la insulina trabajen juntas, con el fin de regular los niveles e glucemia. Si las comidas y la insulina no están balanceadas se pueden presentar variaciones extremas en la glucemia.

Es necesario elaborar una dieta específica para cada individuo orientada, básicamente, hacia la reducción de peso. Para conocer cuales son su peso y talla ideales se puede recurrir a tablas ya establecidas. Si su peso excede en un 20% o más el valor que indica la tabla y usted no es exageradamente musculoso, entonces padece un sobrepeso. La obesidad aumenta la necesidad que el cuerpo tiene de insulina por que la comida extra contribuye a aumentar la cantidad de glucosa en el sistema. El resultado es el control de la concentración glucosa en sangre se vuelve mas difícil y el riesgo de complicaciones mas serias también incrementa.

Los diabéticos deben regular cuidadosamente el consumo de hidratos de carbono (azúcar y almidones), grasas y proteínas.

Las bebidas alcohólicas tienden a agravar la diabetes. Por lo tanto se debe limitar el consumo de alcohol. Además el alcohol es una fuente de calorías concentrada, y su consumo puede complicar el control de peso.